¿Es creíble que TODOS los ejemplares sean de riesgo y estén para talar?

Lo primero que se le debe exigir a un organismo público que trabaja por el bienestar de los ciudadanos es rigor cuando decide eliminar unos árboles que benefician a todos sus ciudadanos.

En estos momentos en los que se reconoce que la presencia del árbol en la ciudad es fundamental para su habitabilidad, que la ciudadanía es consciente de los beneficios que aporta, obligadamente tod@s debemos tratar de conservarlos y considerar los árboles como bienes patrimoniales.

Hoy estamos frente a unos Bellasombra, hermoso nombre para unos árboles singulares que el Ayuntamiento de Palma va a talar.

Las administraciones deben poner el acento en proteger el árbol de toda situación que impida su desarrollo y solicitar, por tanto, que se evalúen correctamente las opciones que salvaguarden su integridad antes de podar o eliminar arbolado maduro.

 

Queja vecinal ante esta tala indiscriminada. No se han valorado ni los beneficios ecosistémicos ni los culturales ni patrimoniales.

Queja vecinal ante esta tala indiscriminada. No se han valorado ni los beneficios ecosistémicos ni los culturales ni patrimoniales.

 

Al considerar estos árboles valiosos bienes patrimoniales, las Comisiones y los Departamentos de Conservación han de contar con miembros especializados en arbolado, que protejan a los árboles en estas situaciones como la tala de los Bellasombra de la plaza de Llorenç Villalonga. Esta actuación intramuros, eliminará importantes árboles de gran tamaño.

Como principio esencial del Derecho al árbol en la ciudad, el Ayuntamiento de Palma firmó la carta de los derechos del árbol en la ciudad: debemos asegurar la continuidad de los árboles maduros que generan multitud de beneficios. La permanencia de estos árboles debe ser un condicionante prioritario en la evaluación de alternativas de cualquier intervención por tratarse de preexistencias fundamentales.

Lo primero que se le debe exigir a un organismo público que trabaja por el bienestar de los ciudadanos es rigor cuando decide eliminar unos árboles que benefician a todos sus ciudadanos.

Los bellasombra de la plaza Llorenç Villalonga son árboles maduros, de ahí que cualquier actuación sobre ellos deba estudiarse con sumo cuidado, y de ahí que el estudio de evaluación visual que se les haga deba realizarse de manera individual y detallada. La evaluación a realizar ha de ser con el propósito de tratar de conservarlos, para ello los estudios deben valorar la vitalidad y de riesgo, también su “diana”.

¿Se ha estudiado la vitalidad de cada árbol?, ¿Se ha realizado una evaluación de riesgo ejemplar a ejemplar?, ¿Se han analizado sus pudriciones y cavidades mediante el tomógrafo? Para trabajar con unos árboles maduros, es fundamental trabajar científicamente.

Hay otras opciones para eliminar el supuesto riesgo que pueda haber bajo sus copas, la idea es CONSERVARLOS, con una valoración individual se puede determinar un amplio abanico de actuaciones que van desde podas específicas de ramas hasta la tala de algún ejemplar. Lo que carece de sentido es que el resultado de un estudio técnico sea talarlos todos.

¿Se han cuantificado mediante el i-Tree Eco los beneficios que han aportado, aportan y dejarán de aportar?, ¿se han valorado las posibles vidas que hayan podido salvar? Estas variables deben también estudiarse para conocer el valor real de estos árboles maduros que se quieren eliminar.

Se pueden mover bancos, plantar arbustos debajo de lo que pueda considerarse de riesgo para evitar que desaparezca ese patrimonio verde que es también cultural.
Se puede sentir miedo, pero para controlarlo está la ciencia, realizar una correcta evaluación de riesgo que incluya la diana como una de sus variables y los beneficios se hace obligado.

En una arboleda madura es imposible encontrar todos los ejemplares que la componen de riesgo extremo como para talarlos, no estamos frente a un jabalí con peste porcina cuya solución es sacrificar todos los de la zona, muchos sanos y alguno enfermo como prevención.

La ciencia nos dice que los árboles se adaptan, que generan madera de reacción para evitar caerse, raíces para evitar volcarse y que por tanto cada ejemplar, según su vitalidad y su posición, ha realizado un proceso adaptativo. Cuando se hace tabla rasa y una tala, se generaliza a toda una arboleda, detrás suele haber ignorancia o intereses.

No es creíble que TODOS los ejemplares sean de riesgo y estén para talar.

 

Bellasombra en proceso de Tala. No se aprecian pudriciones ni cavidades para una solución final tan drástica.

 

La AEA, Asociación Española de Arboricultura

La AEA es una institución protectora y promotora del árbol en territorio nacional. Desde su creación en 1994 fomenta la formación y divulgación científica y cultural en materia arbórea y sus ámbitos de actuación.
Uno de los principales objetivos marcados por la Asociación es la transmisión de los conocimientos de la biología arbórea y de las técnicas de la arboricultura, para todos. Sensibilizar a la sociedad a través del conocimiento y proveer de herramientas de ayuda útiles a diferentes niveles.

El respeto por el Medio Ambiente, nuestro entorno y los árboles es fundamental.
La Asociación Española de Arboricultura es cada vez más activa, realizando cursos, publicaciones, organizando eventos y acciones para los asociados. Así como en los medios y las redes sociales, alcanzando unas cifras récord de visitas, fans e impresiones. Durante los últimos años la Asociación ha experimentado una serie de transformaciones, cambios necesarios y un progresivo incremento en los servicios que se ofrecen al socio y al entusiasta de la arboricultura.

Por: Mariano Sánchez,
presidente de la Asociación Española de Arboricultura AEA

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