El periódico La Vanguardia ha publicado un completo reportaje firmado por Jana Valls (text), Narcís Serrat (fotos), sobre la moda de abrazar árboles, a colación del comunicado lanzado por la AEA al respecto.
¿Es bueno abrazar árboles?
“La moda de estar en contacto directo con los troncos puede ser nociva para el medio ambiente, según los expertos, a la vez que es una posible aliada para concienciar en la conservación de la biodiversidad….”
“Cada vez es más habitual ver a personas que abrazan árboles en bosques, parques naturales o espacios urbanos. Para algunos, esta práctica ayuda a reducir el dolor, la presión arterial o la temperatura corporal. Para otros, no hace falta llegar a ese extremo; simplemente pasear por un entorno natural ya aporta los beneficios suficientes. En lo que los expertos coinciden es en que los árboles aportan numerosas ventajas para la salud humana.
Según Mariano Sánchez, presidente honorífico de la Asociación Española de Arboricultura (AEA), una de las más importantes es su capacidad para reducir las temperaturas gracias a las sombras que proyectan. En las ciudades, explica, ayudan a combatir el efecto de isla de calor urbana y evitan que las fachadas de las viviendas acumulen mucho calor durante el día a la vez que reducen las temperaturas interiores.
Además, los árboles absorben el agua del suelo y la evaporan a través de las hojas, así disminuyen su propia temperatura y la del entorno, y generan zonas refrescantes en momentos de calor intenso.
Sánchez añade también que las hojas tienen unas rugosidades donde retienen las micropartículas de la contaminación de la ciudad y, por tanto, funcionan como “un filtro físico para la polución”.
En la misma línea, Natxo Piedrafita, director técnico de la consultoría Treecologic, destaca que en el sentido ambiental los árboles son como un “paraguas de biodiversidad”, ya que pueden albergar un gran número de especies distintas y contribuir a regular inundaciones.
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